Diario de viaje Navidad 2010, dia 2 (23 dic)

Con lo acontecido la noche anterior y lo que nos esperaba de incertidumbre en este día, sólo pude dormir 3 horas, a las 6 de la mañana ya no aguantaba más en la cama. Hasta que no me viese en París, o mejor, en el hotel de Disneyland París, no estaría totalmente tranquilo. Nada más abrir el ojillo, vuelta a consultar los vuelos en el móvil (ver información de vuelos a París), predicciones metereológicas, etc. Por cierto, éstas últimas empeoraban por momentos, así que uno quería que llegase la hora de partir cuanto antes.

¡Ya tengo las tarjetas de embarque!

¡Ya tengo las tarjetas de embarque!

Esa noche nos alojamos en Madrid en casa de un familiar y, debido a sus horarios de trabajo y al lugar donde vive, tuvimos que presentarnos en el aeropuerto a las 10 de la mañana, aunque el vuelo tuviese prevista la salida a las 13.55. Así que realizamos la facturación y todo perfecto, de momento, ¡ya tenía mis tarjetas de embarque hasta París! Parecía que el signo de nuestra suerte cambiaba con el nuevo día, pero no tardaríamos en tener nuevas sorpresas.

Para empezar, anuncian en las pantallas que el vuelo se retrasará hora y media. Tampoco pasa nada, es normal, en París está nevando de vez en cuando y, después de lo de la noche anterior, esto no es nada. El retraso fue variando, al poco sólo sería de media hora, luego una hora, …, yo sólo rezaba porque no pusiera que estaba cancelado.

A todas estas mi hijo de 7 años (cumpliría los 8 el día 25 en Disneyland) todavía no sabía nada. Le habíamos dicho que íbamos a ver la nieve a un lugar donde había que llegar en avión.

Lo único que nos quedaba por hacer era pasar el tiempo tranquilamente (más o menos), entreteniéndonos en ver cuál de los aviones que aterrizaba era el que nos llevaría a París. Por fin llega el avión, la gente desembarca muy rápido y parece que nuestra espera es cuestión de minutos, cosa que así fue.

Ya pensábamos que tendríamos que contarle a nuestro hijo dónde íbamos realmente, lo que no nos hacía ninguna gracia por si acaso ocurría algún contratiempo de última hora, pero qué buena es la inocencia y la ignorancia infantil en algunas ocasiones y ante la pregunta mi mujer salió con una excusa perfecta. Coló, por lo que podríamos esperar a llegar para contarle dónde realmente íbamos. Mi miedo era que antes de despegar o a medio camino anularan el vuelo por las condiciones meteorológicas.

Aeropuerto de Orly desde el avión

Aeropuerto de Orly desde el avión

Al final el avión salió a las 15.30 y se puso en París en hora y media. A las 5 de la tarde estábamos desembarcando. ¡Por fin estábamos en París! Ya no había nada que pudiera fallar, lo habíamos conseguido. La verdad es que fue un alivio bastante grande.

Fue entonces cuando le dijimos a nuestro hijo: “estamos en París”. “Entonces, ¡vamos a ir a Disney!”, contestó con la cara iluminada de alegría.

Ya, pasara lo que pasara, estábamos en París y daba igual cómo llegáramos, en un rato estaríamos en nuestro ansiado destino. ¿Un rato?, pero qué iluso soy, todavía podían pasar más cosas.

Pues nada, a esperar el VEA, como máximo estaremos una hora y llegaremos incluso con tiempo para dar un paseo por Main St. Pasó la hora, y nada. Pasó hora y media y ya desesperado voy a preguntar a información del aeropuerto. Amablemente llaman a VEA y les dicen que hay mucho tráfico por la nevada y que todavía tardará una hora más.

De repente, sirenas por la entradas y salidas y la terminal, y colocan a todo el mundo al final de la misma. Pregunto por allí y, vaya, lo que faltaba, un aviso de bomba. Esto ya era cachondeo. Tres cuartos de hora nos tuvieron allí, así que había que contar con ese tiempo como añadido. Bueno, piensa uno, mejor eso que no que estalle algo… ¿no?

Ya con todo arreglado y despejado, seguimos esperando pero no hay forma. Había pasado más de una hora desde la última hora a la que tenía que pasar el VEA y además nadie contestaba al teléfono. Así que, junto con otra pareja y sus dos hijos (éramos 7 en total), decidimos alquilar un minibus y ya reclamaríamos a las respectivas agencias lo pagado. Nos saldría 120€ por los 7, por lo que incluso sería más o menos lo del VEA. Aquí uno piensa que quizás un transporte privado hubiese sido lo más rentable.

Esperando que llegase el minibus, de repente vemos que para el autobus, así que todos a correr y mientras yo a llamar para anular el minibus. Hay que decir que la chica del puesto de información del aeropuerto que nos ayudó en todo esto se portó genial.

Serían más de dos horas en el autobús. Los atascos impresionantes, la velocidad ridícula. Todo nevado, precioso, había que ver el lado positivo de las cosas.

¡Ya estábamos en el hotel Cheyenne!

¡Ya estábamos en el hotel Cheyenne!

Así que al final llegamos al hotel Cheyenne. A casi las once de la noche, cuando tendríamos que haber estado allí a las once de la mañana. No lo creíamos, hechos polvo, pero había terminado el viaje. Por fin. Hicimos el check in y dejamos las maletas en la habitación que, gracias a que habíamos reservado una tipo Río Grande, estaba justo en el edificio de enfrente al principal.

Lógicamente, a esa hora ya el restaurante estaba cerrado, por lo que los bonos de la media pensión los dejamos para otro día (ya sabéis que los podéis utilizar en cualquier momento). Únicamente pudimos tomar un café con leche o chocolate y una pizza, que nos supo a gloria.

El día siguiente sería distinto y nos esperaba una fabulosa cena de Navidad. Así que nos fuimos a dormir sin ninguna intención de madrugar, había que tomarselo con calma. Eso sí, tanta nieve era algo nuevo para nosotros, así que no pudimos evitar el jugar un poco con ella.

Pisando nieve virgen

Pisando nieve virgen

Vista del hotel Cheyenne

Vista del hotel Cheyenne

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6 comments to Diario de viaje Navidad 2010, dia 2 (23 dic)

  • Mari Carmen

    Que bonito, la verdad que con nieve parece todo mucho mas entrañable…

  • Jesus Martin

    Es verdad, es una pasada verlo con nieve, la nieve es como una atracción más. Ya iré publicando más fotos.
    Gracias por tu comentario.

  • que bonito todo nevado!
    se ve precioso!
    que guay!!!

  • Tu primer día me recuerda mucho al mío, lo único es que yo llegue con el mismo clima, casi los mismos retrasos, que con la vuelta sume 36 horas, sin ropa, con un ataque de migraña y el botiquín haciendo compañía a la ropa, pero gracias a todas aquellas personas desconocidas y desinteresadas que me ayudaron, tengo un muy buen recuerdo, eso si desde entonces voy en coche haciendo etapas turisticas por Francia, para que se me haga mas fácil, pues no me gusta conducir.

    Por cierto yo hago mis cuadernos de viage y a mi no me quedan tan bien explicados, a ver si aprendo ve vosotros

  • Jesus Martin

    Muchas gracias, intento compartir las experiencias que puedan ayudar a otros. Espero conseguirlo.

  • Rosa

    Hola Jesus he descubiertos tus blogs y me han resultado de muchisima ayuda, yo el mes que viene (abril) viajaré tambien a disneyland Paris y no sabia muchas cosas. Otra cosa que he visto que tambien estuviste en el mismo hotal que vamos a estar nosotros, que tal es??? tienen secador de pelo en las habitaciones?? Espero pasarmelo super bien, aunque me agobia el tema de la ropa al no saber que tiempo hará.

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